No podría estar mas feliz de mi vida...
Mi vida ha tomado un rumbo increíble desde mi última actualización en éste blog. Conseguí un trabajo relativamente estable en un Call Center, trabajo como atención al cliente con audifonos frente a un monitor, y lo mejor es que ya para hoy llevo semana y media de haberme casado con Linda, a quién conocí en la Universidad y de la cuál me hice su mejor amigo confidente. Por los momentos no me he arrepentido de dar el paso en tan temprana edad (23 años), dudo realmente que alguna vez me arrepienta, ya que no solo me casé por el Civil, si no también a ojos de Dios.
Aceptar al Señor Jesús Cristo en mi vida no fue nada difícil, de hecho estaba ansioso por ello. Debo admitir que me consideraba a mí mismo una persona Agnóstica; el Agnosticismo parte de la decisión neutral del creer y descreer en Dios, es decir, es el estar sentado entre un creyente y un ateo respectivamente; si bien no podía yo demostrarle a las personas que Dios existía, tampoco me sentía preparado para decirles lo contrario porque precisamente no había forma de probarlo. En mi niñez creía fervientemente en Dios, pero a medida que crecía terminé por ignorarlo, y debo admitir que de eso me arrepentiré toda la vida.
En fin, debo contarte, que mi situación cambió en la preparación hacia el matrimonio, cuando decidimos tomar la decisión, mi ahora esposa y yo estuvimos de acuerdo que debíamos casarnos a ojos de nuestro bendito Dios, en aquel entonces yo decía creer en el Señor, pero mi fe era como un grano de mostaza en su mínima expresión.
Eso realmente no importó mucho porque el Señor me encontró a mí e hizo crecer mi semilla, hasta el punto que hoy por hoy es un árbol grande y fuerte que da sombra a todo aquél que lo desea. En otro momento prometo relatar como fue que me encontró el Señor, solo puedo decir, con toda la seguridad del mundo, de que hoy soy una nueva persona. Ahora puedo llamarme Hijo de Dios y sentirme seguro de ello.
Ésto lo relato porque quiero que tú, quién sea que hayas pasado y leído por casualidad, sepas que no es casualidad, ya que todos los caminos, los pone Dios en tu vida, y que si te interesa, debo decirte que nada pasa por Casualidad, sino por Causalidad. Dios te busca, tú solo debes dejarlo entrar.
Que el Dios padre YHWH, su hijo Jesús Cristo y el Espíritu Santo que mora en nosotros, esté siempre contigo, bendiciendo todos tus caminos, permitiendote aceptar a Dios como único salvador, y te deje comer del árbol de la vida para que puedas vivir junto a Él por los siglos de los siglos, Amen.
Aceptar al Señor Jesús Cristo en mi vida no fue nada difícil, de hecho estaba ansioso por ello. Debo admitir que me consideraba a mí mismo una persona Agnóstica; el Agnosticismo parte de la decisión neutral del creer y descreer en Dios, es decir, es el estar sentado entre un creyente y un ateo respectivamente; si bien no podía yo demostrarle a las personas que Dios existía, tampoco me sentía preparado para decirles lo contrario porque precisamente no había forma de probarlo. En mi niñez creía fervientemente en Dios, pero a medida que crecía terminé por ignorarlo, y debo admitir que de eso me arrepentiré toda la vida.
En fin, debo contarte, que mi situación cambió en la preparación hacia el matrimonio, cuando decidimos tomar la decisión, mi ahora esposa y yo estuvimos de acuerdo que debíamos casarnos a ojos de nuestro bendito Dios, en aquel entonces yo decía creer en el Señor, pero mi fe era como un grano de mostaza en su mínima expresión.
Eso realmente no importó mucho porque el Señor me encontró a mí e hizo crecer mi semilla, hasta el punto que hoy por hoy es un árbol grande y fuerte que da sombra a todo aquél que lo desea. En otro momento prometo relatar como fue que me encontró el Señor, solo puedo decir, con toda la seguridad del mundo, de que hoy soy una nueva persona. Ahora puedo llamarme Hijo de Dios y sentirme seguro de ello.
Ésto lo relato porque quiero que tú, quién sea que hayas pasado y leído por casualidad, sepas que no es casualidad, ya que todos los caminos, los pone Dios en tu vida, y que si te interesa, debo decirte que nada pasa por Casualidad, sino por Causalidad. Dios te busca, tú solo debes dejarlo entrar.
Que el Dios padre YHWH, su hijo Jesús Cristo y el Espíritu Santo que mora en nosotros, esté siempre contigo, bendiciendo todos tus caminos, permitiendote aceptar a Dios como único salvador, y te deje comer del árbol de la vida para que puedas vivir junto a Él por los siglos de los siglos, Amen.
Att. David J Muñoz